Los Jefes de los Estados árabes rechazaron «la injerencia extranjera en todas sus formas en los asuntos internos de los países árabes», con motivo de la 31ª sesión de la Cumbre Árabe en Argel celebrada del 1 al 02 de noviembre.
Esta posición está subrayada en la «Declaración de Argel» que sancionó la cumbre. Los participantes en el trabajo optaron por el “principio de las soluciones árabes a los problemas árabes”, a través del “reforzamiento del papel de la Liga de los Estados Árabes en la prevención y resolución de crisis por medios pacíficos”.
La Declaración de Argel también aboga por el fortalecimiento de la acción árabe conjunta, necesaria, entre otras cosas, para la preservación de la unidad de los Estados miembros, para la resolución de las crisis que asola a ciertos países árabes y para la integridad de sus territorios.
Marruecos celebró, el 06 de noviembre, el 47 aniversario de la Marcha Verde, un hito en la historia contemporánea de este país que consistió en una larga marcha pacífica de 300.000 marroquíes hacia el Sur para liberar el Sáhara marroquí, entonces bajo ocupación española.
Para asegurar su Sáhara de los ataques terroristas del Polisario, Marruecos ha levantado un cinturón de seguridad de más de 2600 km que protege el 80% del territorio recuperado. Se prepara para instalar otro cinturón para integrar y asegurar la otra parte detrás del muro de seguridad.
Desde la década de 1970, el Sáhara marroquí opone Rabat a los separatistas saharauis del Frente Polisario, apoyados militarmente por Argel.
La injerencia de Argelia en este expediente relativo al Sáhara es reconocida por la comunidad internacional. La evidencia más reciente es la nueva Resolución 2654 del Consejo de Seguridad de la ONU, que pide una solución política basada en el compromiso, destacando «la importancia de que todas las partes interesadas amplíen sus posiciones para avanzar en una solución».
En este contexto, el texto del Consejo «alienta encarecidamente a Marruecos, al Frente Polisario, a Argelia y a Mauritania a dialogar con el enviado personal (…) con espíritu de realismo y compromiso» con vistas a llevar el proceso.
La cuestión del Sáhara resulta ser una verdadera prueba de la sinceridad de las autoridades argelinas en relación con la «Declaración de Argel» y, en particular, de su oposición a la injerencia extranjera.
Cabe recordar que el Sáhara siempre ha sido un territorio marroquí con una lealtad y vínculos políticos muy fuertes con el resto del país. Las poblaciones originarias de sus territorios conviven en armonía en las provincias marroquíes saharianas donde participan y disfrutan plenamente de los mismos derechos y prerrogativas que los demás marroquíes de las demás provincias del norte de Marruecos.
Desde 1956, este territorio es objeto de recurso exclusivo de Marruecos, que pide su liberación y su vinculación a su madre patria, el Reino de Marruecos. Cada vez son más los países del mundo que reconocen la soberanía de Marruecos sobre su Sáhara. Cerca de una treintena de países han abierto representaciones diplomáticas en las provincias del sur, 16 en Dakhla y otros 12 en El Aaiún.
Por Boletín OMA N° 926 del 11/07/2022
Artículo publicado bajo la dirección del Dr. Najib Kettani
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