Dado que se espera que el crecimiento global sea más débil de lo esperado, lo que apunta a una desaceleración económica mundial, los países en desarrollo enfrentan una deuda creciente y un apoyo internacional insuficiente, según un informe publicado el miércoles por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).
Ante esta situación, el organismo de las Naciones Unidas a cargo del comercio y el desarrollo pide un programa económico internacional audaz para evitar otra década perdida para los países en desarrollo.
La UNCTAD señala que muchos países en desarrollo se enfrentan a “una crisis de desarrollo cada vez más grave”, ya que los crecientes niveles de deuda y los crecientes costos del servicio de la deuda reducen la inversión productiva en los sectores público y privado.
Durante la última década, los costos del servicio de la deuda han aumentado constantemente en relación con el gasto público en servicios esenciales. El número de países que gastan más en el servicio de la deuda pública externa que en la atención de la salud pasó así de 34 a 62 durante este período, lamenta el organismo de la ONU.
A principios de este año 2023, la inflación de alimentos se mantiene alta, a pesar de una caída en la inflación general, con 25% a 62% de la cifra general atribuible a la inflación de alimentos. Se espera que el impacto combinado de tasas de interés más altas y precios más altos de la energía y los alimentos, en el contexto de un apoyo fiscal más bajo, debilite aún más el gasto de los hogares, especialmente en vivienda.
Ante este panorama preocupante, la UNCTAD pide un programa audaz para apoyar a los países en desarrollo. Esto requiere, según ella, una revisión de la arquitectura de la deuda global, un aumento de la liquidez y un fortalecimiento de las regulaciones financieras.
Para responder adecuadamente a las necesidades de los países en desarrollo, se debe fortalecer la agenda financiera multilateral, con un enfoque urgente en la reforma de la arquitectura de la deuda, continuó, y pidió el establecimiento de un mecanismo multilateral de gestión de la deuda de acreedores y deudores, y la mejora de la deuda. análisis de sostenibilidad que incorporen las necesidades de financiación relacionadas con el clima y el desarrollo.
El organismo de comercio y desarrollo de la ONU dice que la próxima reunión del FMI y el Banco Mundial ofrece una valiosa oportunidad para impulsar el financiamiento para el desarrollo y abordar las limitaciones que enfrentan los países que necesitan más efectivo.
Y para concluir, la emisión de nuevos Derechos Especiales de Giro (DEG) por un valor de al menos $650 mil millones sería un primer paso positivo para ayudar a aliviar la pesada carga de la deuda que está obstaculizando las perspectivas de desarrollo.
Por Boletín OMA N° 1130 del 13/04/2023
Artículo publicado bajo la dirección del Dr. Najib Kettani
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